12 noviembre, 2009

Los hijos de la noche

Podemos aventurar que la República Española fue el primer país en la historia militar moderna en incorporar comandos guerrilleros en un ejército regular. Los integrantes del “Batallón de Guerrilleros”, debían difundir el descontento, practicar el sabotaje, proceder a la destrucción de vías férreas, dar golpes de mano y atentar contra ciertos personajes. En suma, todo un plan de actividades más o menos parecidas a lo que más tarde, ya durante la Segunda Guerra Mundial, tomaría el nombre de “comandos”. Al parecer el proyecto de ese cuerpo militar (más adelante conocido como el célebre XIV Cuerpo de Ejército) había sido aprobado por Largo Caballero y revocado luego por Prieto, aunque después sería repuesto y cobraría auge.



Cada división contaba con varias brigadas, y éstas, a su vez, mantenían en pie cada una de ellas a unos 140-150 combatientes o guerrilleros, mandados por un capitán de milicias. Estos guerrilleros procedían de la masa de evadidos o de los propios milicianos que se incorporaban como voluntarios a tales unidades. Los grupos destinados a labores de sabotaje se componían, de ordinario, de 5 o 6 miembros y un sargento responsable. Hacían su propia vida "en comuna", con sus propios servicios y sus miembros tenían un marcado carácter independiente, haciendo una vida al margen del ejército regular, que a veces rayaba en la indisciplina. Cada unidad elegía su propio jefe según su habilidad, astucia y valor demostrados en las misiones. Se especula que los hermanos Quero formaron parte de estos grupos conocidos como “los hijos de la noche”, aunque cuando fueron interrogados nada más acabar la guerra negaron haber pertenecido a dichos grupos.



La primera noticia de actuación de “los hijos de la noche” en Andalucía la tenemos en un informe establecido en Sevilla el 22 de abril de 1938 con destino al Cuartel General de Burgos, se indicaba que a las 3,30 h. del 3 de marzo pasado se había registrado un sabotaje en Dúrcal-Motril, entre las estaciones ferroviarias de Gorgoracha y Pilar, en la provincia de Granada. Los autores eran los guerrilleros del XIV Cuerpo de Ejército. Los desperfectos habían sido considerables. Tanto que el tren debió detenerse.


No obstante, la operación más importante realizada por estos cuerpos fue el rescate del fuerte de Carchuna. En la medianoche del 23 de mayo de 1.938 se realizó la que está considerada como la única acción de comando del ejército español. Una treintena de soldados republicanos, voluntarios de la 55 brigada perteneciente a la 71 División del XXIII Cuerpo de Ejército, liberaron a 308 oficiales y soldados procedentes del Ejército Republicano del Norte, todos ellos asturianos, que se encontraban prisioneros en el Fuerte de Carchuna, ya que eran empleados por los fascistas en la construcción de fortificaciones.


La operación se preparó con la información que aportaron cuatro prisioneros que se habían evadido unos días antes y contó con la colaboración de varios paisanos que sirvieron de enlaces y que eran marineros y pescadores de Adra que tenían un buen conocimiento de la zona. El comando formado por una treintena de hombres debía salir del pequeño puerto pesquero de Castel de Ferro e de internarse cuatro millas dentro de las líneas enemigas.


El primer intento se frustró por problemas de logística: una de las lanchas averió el motor y la otra perdió la orientación, llegando incluso hasta la vertical de Motril (una milla náutica, unos 2 kms. más allá del objetivo) en zona "nacional", pasando desapercibida al enemigo. Hay que tener en cuenta que no disponían de embarcaciones especializadas para este tipo de operación, sino barcas de pesca sin luces de posición, en plena oscuridad, sin instrumentos de navegación ni radiofonía, muchos de los comandos integrantes no sabían nadar, intentando confundir el enorme ruido de sus motores con el de los demás pesqueros de la zona.


En un segundo intento, pese al oleaje y la avería de otra de las lanchas consiguieron desembarcar en la Punta de Llano, situada en la costa entre Calahonda y el cabo Sacratif, cerca de Motril, al este de Carchuna. Ante la avería tuvieron que recurrir a una lancha de remos remolcada por una a motor. Como ésta última no podía alcanzar la orilla, parte del desembarco de hombres, armas y explosivos tuvo que hacerse a nado en las todavía frías aguas de Mayo, en pleno silencio y en la oscuridad de la noche. Inmediatamente atacaron la fortificación con el respaldo de otra unidad republicana desde tierra.


El asalto se habría producido «sin grandes contratiempos, después de unas breves escaramuzas en las que los guardianes sufrieron algunas bajas, incluyendo éstas al alférez que mandaba el destacamento que vigilaba a los prisioneros; lograron poner en libertad a los presos, a los que facilitaron algunas armas y granadas, otros tomarían las armas de sus antiguos captores, todo el grupo y sus enlaces pudieron regresar a las líneas republicanas, haciendo el itinerario por la Sierra, junto con algunos suboficiales "nacionalistas" que en realidad eran leales a la República. Sufrieron bajas en la retirada.


Para facilitar el paso del grupo de rescate junto a los 308 asturianos liberados por las líneas del frente nacional de la zona, el 220. Batallón de la 55 Brigada, unidad que cubría el frente granadino, lanzó un «ataque de distracción apoyado por algunas baterías de artillería y de mortero». Así, el grupo de rescate y los prisioneros asturianos liberados conseguirían regresar a posiciones republicanas antes de la amanecida del 24 de mayo.


Según contaron los presos republicanos asturianos rescatados en la operación, los guerrilleros que realizaron la operación ni siquiera se dieron a conocer entre sus liberados, simplemente les sacaron "del infierno", y se esfumaron, una vez que comprobaron que los presos ya estaban a salvo en las líneas republicanas. Entre la treintena de hombres que participaron en esta operación estuvieron tres brigadistas norteamericanos del Batallón Lincoln: Irvin Goff, William Aalto y el comandante Alex Kunslich.


Según algunos autores, el escritor estadounidense Ernest Hemingway que cubrió la guerra civil como corresponsal, se inspiró en las audaces acciones guerrilleras de Goff para su famosa obra "Por quién doblan las campanas", que más tarde se llevaría a la gran pantalla en Hollywood, encarnando su papel Gary Cooper. Goof, de origen judío, realizo otras operaciones como la voladura del puente de Guadalaviar, en Albarracín, la destrucción de un convoy militar cargado de soldados italianos del CTV en la línea ferroviaria Córdoba-Los Rosales, y la captura de todo el Estado Mayor de una división franquista en el sector de Tremp (Cataluña). Combatió en España hasta 1.9939 y dos años más tarde, cuando Alemania atacó a la URSS se enroló en los paracaidistas americanos. Debido a su condición de antifascista prematuro y de curtido ex-combatiente en España, que le cerraba el camino a combatir en el frente integrado en fuerzas regulares, conseguiría ser trasladado al OSS (Office of Strategic Services, que más tarde se transformaría en la CIA) constituido para el espionaje, el sabotaje y la guerrilla en territorio enemigo. Combatió como comando guerrillero en Alemania e Italia. Terminaría la guerra con el grado de capitán, el mismo que había alcanzado en la Guerra Civil de España. Durante el periodo de la "Caza de Brujas" de McCarthy, fue perseguido por sus ideas comunistas.


El testimonio de Goff sobre la operación de Carchuna es el siguiente: "Fue algo parecido a una pantalla, desembarcamos treinta y cinco comandos con muchas bombas de mano y libramos la acción, breve y sangrienta, sin obstáculos. Durante el repliegue hacia la playa, dos camaradas españoles, otro estadounidense y yo, fuimos interceptados por soldados enemigos y no conseguimos llegar a tiempo a los barcos, que desamarraron sin nosotros. Nos zambullimos en el mar mientras los fascistas nos disparaban. Los camaradas españoles se ahogaron y vimos impotentes sus cuerpos flotar sin poder acudir en su ayuda. Al amanecer nos escondimos entre los peñascos, y al caer la noche volvimos a nadar hasta territorio republicano. Empleamos tres días para un recorrido de más de cinco kilómetros, para, por fin, estar seguros detrás de nuestras líneas".


William Aalto era de Nueva York, comunista y homosexual. Voluntario en España antes de cumplir los 19 años, Aalto tomó parte en algunas acciones de guerrilla, entre ellas la de Carchuna. Regresó a los EE.UU. a finales de 1938, y cuando éstos entraron en la II Guerra Mundial también se incorporó al OSS. Posteriormente sería expulsado del Cuerpo a instancias del senador republicano William Donovan, por su homosexualidad, integrándose como instructor de Operaciones Especiales del ejército norteamericano en los campamentos de instrucción en Gran Bretaña. Por "conducta inmoral" Aalto también fue expulsado del Partido Comunista.

1 comentario:

  1. Jesus Castillo Domenech29 de julio de 2013, 20:22

    Alex Kunslich, efectivamente uno de los 3 americanos en el XIV CE Guerrillero, junto con Aalto y Goff. Kunslich Mandaba la 230 Brigada de la 48 Div guerrillera, pero fue apresado a principios de 1938 en una operacion cerca de Cordoba, y seria ejecutado en Cordoba por los fascistas aproximadamente un mes o mes y medio antes de la operacion del 23 de mayo del 38 en Carchuna.

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